Wednesday, May 30, 2012

A Story for You (Una historia para ti)


Hello all! I'd like to do something a little different for the next few weeks. I thought perhaps you'd enjoy reading a short story that I wrote a few years ago. I've divided it into three parts so each post won't be too long. I hope you like it. Any suggestions or comments are welcome! =)


Never Too Late

by Joanna K. Harris


“Above all love each other deeply because 
love covers over a multitude of sins.” 
1 Peter 4:8


Part One:
     
Beep…beep…beep…. Lauren opened her eyes and stared into the semi-darkness. Where am I?

She lay still listening to the electronic sounds that had awakened her. Beep…beep…beep…. She felt the pinch of various tubes and wires on her skin. A hospital? How did I get here? Slowly it came back to her. Collapsing at work, an ambulance ride…the rest was fuzzy. 

A door creaked. Light from the hallway cast a glow around a petite, blond woman in bright blue clothes. An angel? 
She walked over to Lauren and turned on the bedside lamp. Her blue clothes were medical scrubs. A nurse. Lauren noticed a “Merry CHRISTmas” pin on her shirt. Just like the one mom used to wear.

“Welcome back dearie.” The nurse’s voice had a musical lilt. 

Lauren glanced at the clock next to the bed. 8:26 p.m., December 19th. “How long have I been here?” she croaked. Her throat felt like sandpaper.

“The EMT’s brought you in about 11:00 this morning. We’ve been keeping a close eye on you. You’re in a serious condition but not dangerous. Don’t worry, we’ll take good care of you.” She handed Lauren a plastic cup with water. “Can you tell me what insurance company you’re with?”

“I just changed companies. There’s a card in my wallet.” She glanced around and spotted her coat and purse in a nearby chair.

"Don’t worry dearie, I’ll find it.” Molly patted her shoulder gently. “The doctor wants to ask you some questions. If you can stay awake for a bit I’ll call him.”

Lauren nodded weakly. 

“By the way, is there anyone I can call for you?” Molly paused in the doorway. “We don’t have any previous records on file for you. Do you have any family or friends you want me to get in touch with?” 

Lauren sipped the cool water, soothing her parched throat. “No, no family…no one,” she whispered then turned her head away. 

“Okay dearie. My name’s Molly. If you need anything just push the button there, and I’ll be here straight away. I’ll go find the doctor now.”  She left, closing the door gently behind her. 

Lauren stared at the ceiling. Every muscle ached, and she had a headache the size of Australia. Maybe it’s just a bad case of the flu. 

A few minutes later there was a brisk knock at the door. A tall man with gray hair and thick glasses walked in. “Miss Bradley, I’m Dr. Robins. I need to ask you a few questions, if I may.” 

Without waiting for Lauren to answer, he flipped open her chart and began scribbling. “How long have you been feeling ill?”

“About ten days I think.” Lauren took a deep breath. “I moved here a couple of weeks ago and didn’t want to miss work, so I kept going.”

“I see.” The doctor didn’t even look up at her. “What are your main symptoms?”

“My whole body aches, especially my head. I’m burning up. I feel too tired to breathe." She paused before adding, "I haven’t been able to keep any food down for a few days.” 

“Yes, you were dehydrated when they brought you in. We’ll watch that closely. I noticed you have a rare blood type. Do you have any family members nearby who are the same type in case we need it?”

Lauren closed her eyes. “No,” she said softly. “My mom passed away six years ago and my dad is traveling somewhere in Africa. There’s…there’s no one else.”

“Well, if you think of someone, let one of the nurses know.” 

Lauren opened her eyes again and watched the doctor. He was still scribbling on her chart. He asked a few more questions and then pushed the button for the nurse. “I’m not sure what’s wrong, but we’ll run some tests and try to find out. In the meantime, we’ll keep you hydrated and….” He kept talking, but Lauren only heard noise. I don’t think he even cares. I just hope he knows what he’s doing! 

Molly came back in and got her instructions from the doctor before he departed. “I’ll just get some blood from you and then let you rest.” 

Lauren could hear the compassion in her voice. At least there’s one kind person here.

Molly finished drawing the blood and patted Lauren on the arm. “Hang in there, dearie. Things will look better in the morning.” She smiled encouragingly, turned off the lamp and left.

Lauren stared into the blackness outside the window. She tried to think of something positive. Nothing came. 

Here she was one week before Christmas, in a new place, with no friends, stuck in a small-town hospital, with a doctor who treated her like a customer at 7-11. What if it’s something serious? What if he can’t figure out what’s wrong? What if…? She didn’t want to finish that thought. She was alone, and it was her own fault.

“God, please help me,” she whispered. She hadn’t talked to God in a while. Her own words surprised her. Maybe He was still listening. Lauren closed her eyes and let the tears flow.



Una historia para ti

¡Hola todos! Me gustaría hacer algo un poquito diferente durante las próximas semanas. Pensé que disfrutarían leyendo una corta historia que escribí hace unos años. La dividí en tres partes para que cada entrada no sea muy larga. Espero que les guste. ¡Cualquier sugerencia o comentario serán bienvenidos!=)


Nunca Es Demasiado Tarde

Por Joanna K. Harris

“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; 
porque el amor cubrirá multitud de pecados.”
1Pedro 4:8

Parte Uno:

Bip… bip… bip… .Lauren abrió los ojos y miró fijamente en la penumbra. ¿Dónde estoy?

Permaneció inmóvil escuchando los sonidos electrónicos que la despertaron. Bip… Bip…Bip… Sintió el pellizco de varios tubos y cables en su piel. ¿Un hospital? ¿Cómo llegué aquí? Lentamente empezó a recordar. Un colapso en el trabajo, un viaje en ambulancia… El resto era borroso.

Una puerta crujió. La luz del pasillo resplandeció alrededor de una señora rubia y bajita que vestía ropa azul brillante. ¿un ángel?

La dama caminó hacia Lauren y prendió la lámpara del lado de la cama. Su vestido azul era una bata médica. Una enfermera. Lauren vio en la bata un botón que decía “Feliz Navidad”, igual al que mamá utilizaba.

“Bienvenida de regreso linda”. La voz de la enfermera tenía un tinte musical.

Lauren dio una mirada al reloj al lado de la cama. 8:26 p.m., 19 de diciembre. “¿Cuánto tiempo llevo aquí?” Su voz sonó como un graznido. Sentía la garganta como papel lija.

“La ambulancia te trajo como a las 11 esta mañana. Te hemos estado vigilando de cerca. Estás en condición delicada pero no peligrosa. No te preocupes, vamos a cuidarte bien.” Le pasó agua en un vaso plástico. “¿Puedes contarme cuál es tu compañía de seguro?”

“Acabo de cambiar. Hay una tarjeta en mi bolso.” Miró a su alrededor y vio su abrigo y su bolso en una silla cercana.

“No te preocupes linda, yo la busco.” Molly le dio una palmadita en el hombro. “El doctor quiere hacerte unas preguntas. Si puedes quedarte despierta por un momento lo llamo.”

Lauren asintió levemente con la cabeza.

“A propósito, ¿hay alguien a quien pueda llamar por ti?” Molly se detuvo en la puerta. “No tenemos ningún registro anterior tuyo. ¿Tienes familia o amigos a quienes quieras contactar?”

Lauren tomó un sorbo del agua fría, que alivió su garganta reseca. “No, ningún familiar… nadie,” murmuró y luego volteó la cara.

“Está bien, linda. Mi nombre es Molly. Si necesitas algo aprieta ese botón y estaré aquí inmediatamente. Ahora voy a buscar al doctor”. Salió, cerrando la puerta suavemente.

Lauren miró fijamente al techo. Le dolía cada músculo y tenía un dolor de cabeza del tamaño de Australia. Quizá sea simplemente un caso serio de influenza.

Unos minutos después hubo un golpe fuerte en la puerta y entró un hombre alto, canoso, de gafas gruesas. “Señorita Bradley, soy el doctor Robins. Necesito hacerle unas preguntas, si me lo permite.”

Sin esperar respuesta abrió la carpeta de Lauren y empezó a escribir. “¿Desde cuándo se ha sentido enferma?”

“Creo que hace como diez días.” Lauren respiró profundamente. “Llegué aquí hace un par de semanas y no quería faltar al trabajo, así que seguí adelante.”

“Bien.” El doctor ni siquiera la miró. “¿Cuáles son sus síntomas principales?”

“Me duele todo el cuerpo, especialmente la cabeza. Estoy ardiendo. Me siento muy cansada para respirar.” Hizo una pausa antes de agregar, “no he podido retener ningún alimento desde hace unos días.”

“Sí, estaba deshidratada cuando la trajeron. Vamos a vigilarla de cerca. Me di cuenta que tiene un tipo de sangre raro. “¿Hay algún miembro de la familia que viva cerca que tenga el mismo tipo, en caso de necesidad?”

Lauren cerró los ojos. “No,” dijo en voz baja. “Mi mamá murió hace seis años y mi papá está viajando por algún lugar de África. No hay… no hay nadie más.”

“Bueno, si se acuerda de alguien, dígale a una de las enfermeras.”

Lauren volvió a abrir los ojos y miró al doctor. Todavía estaba escribiendo en su carpeta. Le hizo otras preguntas y luego apretó el botón para que viniera la enfermera. “No estoy seguro cuál sea el problema, pero vamos a hacer algunos exámenes e intentar saberlo. Mientras tanto, la vamos a mantener hidratada y… ” Siguió hablando pero Lauren solamente escuchaba ruido. Ni siquiera creo que le importe. ¡Simplemente espero que sepa lo que está haciendo!

Molly regresó y recibió sus instrucciones del doctor antes que él saliera. “Voy a tomarte una muestra de sangre y luego te dejo descansar.”

Lauren podía escuchar la compasión en su voz. Por lo menos hay una persona amable aquí.

Molly terminó de sacar la sangre y le dio una palmadita en el brazo. “Ten paciencia, linda. Las cosas se verán mejor en la mañana.” Sonrió alentadoramente, apagó la lámpara y salió.

Lauren se quedó mirando fijamente por la ventana a la oscuridad de la noche. Trató de pensar en algo positivo pero nada llegó.

Aquí estaba, una semana antes de navidad, en un lugar nuevo, sin amigos, atrapada en el hospital de un pueblo pequeño, con un doctor que la trató como a un cliente en Carrefour. ¿Qué si es algo serio? ¿si no puede encontrar qué anda mal? ¿Qué si…? No quiso terminar ese pensamiento. Estaba sola y era su propia culpa.

“Dios, por favor, ayúdame,” susurró. No había hablado con Dios por largo tiempo. Sus propias palabras la sorprendieron. Quizá todavía estaba escuchando. Lauren cerró los ojos y dejó que las lágrimas rodaran.


Wednesday, May 23, 2012

Sing Out! (¡Cantad!)


"Sing joyfully to the Lord, you righteous;
    it is fitting for the upright to praise Him... 
Sing to Him a new song; 
    play skillfully, and shout for joy." -Psalm 33:1,3

"Speak to one another with psalms, hymns and spiritual songs. Sing and make music in your heart to the Lord." -Ephesians 5:19
 "But you are a chosen people, a royal priesthood, a holy nation, a people belonging to God, that you may declare the praises of Him who called you out of darkness into His wonderful light." -1 Peter 2:9


¡Cantad!

“Alegraos, oh justos, en Jehová;
en los íntegros es hermosa la alabanza.
Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo” –Salmo 33: 1,3

“hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;” –Efesios 5:19

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.” -1 Peter 2:9

Wednesday, May 16, 2012

Waiting Patiently (Esperando pacientemente)


After years of waiting, I'm finally seeing major improvement in my health! Praise God! It's been a long time in coming (7+ years). 

The strange thing is that while I'm finally receiving the health I've waited so long for, now there are other, new things I have to wait for. 

Do you think it's accurate to say that at every moment in our lives we are waiting for something? It seems that way to me.

Psalm 40 is a wonderful passage about waiting. In the beginning of the Psalm David said,
"I waited patiently for the Lord; He turned to me and heard my cry. He lifted me out of the slimy pit, out of the mud and mire; He set my feet on a rock and gave me a firm place to stand." (vv. 1-2)

Then in the last verse David wrote:
"Yet I am poor and needy; may the Lord think of me. You are my help and my deliverer; O my God, do not delay." (v. 17)

While David had been helped by God, he clearly was still waiting on God for some things. 

David understood about waiting. I think the rest of his Psalm contains helpful insights for us about how to not just wait, but to wait patiently.

What do we do while waiting on God? 

 *Sing God's praise (v. 3)
We can praise God for who He is, for what He has done for us in the past, and for what He will do in the future. He is always worthy of our praise! 

 *Declare who God is (vv. 9-10)
We are here on this earth to declare God's glory and to tell His story of salvation to those who haven't heard. Whatever situation we're in, we almost always have opportunities to declare who our awesome God is.

 *Seek God's will, not mine (vv. 7-8)
As we wait on God, at times it's tempting to try to manipulate our circumstances or try to convince God to speed things up. Instead we need to continually seek God's will and submit our will to His in ALL things. This surrender leads to inner peace even in uncertain circumstances. 

 *TRUST in the Lord (v. 4)
This can be a daily, hourly or even minute-by-minute challenge. Let us continually express to God our trust in Him - because He is GOD!

 *Rejoice and be GLAD in God! (v. 16)
No matter what wonderful things we're waiting for, nothing can compare with the beautiful privilege of knowing GOD! He is with us every day! He loves us every moment! As we learn to find joy and gladness in knowing Him, our lives will be transformed. And we'll be strengthened to wait patiently for His perfect timing.

I hope these insights encourage you as much as they have blessed me. I'm reminding myself of them daily and asking God to make me someone who waits patiently on Him.


Esperando pacientemente

Después de varios años de espera, ¡finalmente estoy viendo gran mejoría en mi salud! ¡Gloria a Dios! Ha pasado bastante tiempo para llegar a esto (más de 7 años).

Lo extraño es que mientras finalmente estoy recibiendo la salud por la que esperé tanto, ahora hay otras cosas, nuevas, por las que tengo que esperar.

¿Crees que es correcto decir que a cada momento en nuestras vidas estamos esperando por algo? A mí me parece que así es.

El salmo 40 es un pasaje maravilloso sobre esperar. Al comienzo del salmo David dijo:
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.” (vs. 1-2)

Luego, en el último versículo David escribió:
“Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes. (v. 17)

Aunque Dios había ayudado a David, él claramente todavía estaba esperando en Dios para algunas cosas.

David entendía sobre esperar. Creo que el resto de su salmo contiene ideas útiles para nosotros acerca de cómo no simplemente esperar, sino esperar pacientemente.

¿Qué hacemos mientras esperamos en Dios?

*Cantar alabanza a nuestro Dios (v. 3)
Podemos alabar a Dios por quien Él es, por lo que ha hecho por nosotros en el pasado y por lo que hará en el futuro. ¡Él siempre es digno de nuestra alabanza!

*Declarar quien es Dios (vv. 9-10)
Estamos aquí en esta tierra para declarar la gloria de Dios y para contar Su historia de salvación a aquellos que no han oído. En cualquier situación que estemos, casi siempre tenemos oportunidades para declarar quien es nuestro increíble Dios.

*Hacer la voluntad de Dios, no la mía (vv. 7-8)
Mientras esperamos en Dios, a veces es tentador tratar de manipular nuestras circunstancias o de convencer a Dios de acelerar las cosas. En lugar de eso, necesitamos buscar continuamente la voluntad de Dios y someter la nuestra a la de él en TODAS las cosas. Este sometimiento lleva a paz interior aún en circunstancias inciertas.

*Confiar en el Señor (v. 4)
Este puede ser un desafío diario, de cada hora, o aún minuto a minuto. Expresemos continuamente a Dios nuestra confianza en Él -¡porque Él es Dios!

*¡Gozarnos y alegrarnos en Dios! (v. 16)
Sin importar cuáles cosas maravillosas estamos esperando, ¡nada puede compararse con el hermoso privilegio de conocer a DIOS! ¡Él está con nosotros todos los días! ¡Nos ama a cada momento! A medida que aprendemos a encontrar gozo y alegría en conocerlo, nuestras vidas serán transformadas. Y seremos fortalecidos para esperar pacientemente por su momento perfecto.

Espero que estas ideas te animen tanto como me han bendecido a mí. Estoy recordándolas diariamente y pidiéndole a Dios que me haga una persona que espere pacientemente en Él.

Wednesday, May 9, 2012

Childlike Faith (Fe como de niño)


Today I want to post something that I wrote several years ago but never used. It's been sitting in a file with other writings that have yet to meet the world. When I came across it again last week, I thought this would be a good time to share it. Enjoy! =)


Marina's Song 

Remember the old saying, ‘out of the mouths of babes’? My niece, Marina, is only three years old, but she’s constantly doing or saying things that make me laugh. She also has already accepted Jesus as her Savior and is not ashamed to tell people about Him.

One day my sister took the kids to a fast-food restaurant in LA after a trip to the airport. In the middle of munching on her chicken stars, Marina said, “Mommy, I feel like singing.” 

My sister replied, “Go ahead.” So Marina promptly stood up on her chair and started singing “Jesus Loves Me” at the top of her lungs! Everyone in the restaurant turned and looked at her, but Marina didn’t even notice. She was happy and wanted to sing about Jesus! 

I laughed when I heard this story. But I was also amazed at the beauty of Marina’s faith and love. It’s no wonder Jesus said we must become like little children. Imagine the difference it would make if we shared Christ with such joy and fearlessness! 

I think the world needs more Christians like Marina. It needs to see childlike faith and love for Jesus that just can’t be held inside! 

May the Lord make us more like that.  



Fe como de niño

Hoy quiero publicar algo que escribí hace varios años pero nunca usé. Ha estado guardado en un archivo con otros escritos que todavía no han salido a la luz. Cuando lo encontré la semana pasada pensé que este sería un buen momento para compartirlo. ¡Disfrútalo! =)


La canción de Marina

¿Recuerdas el antiguo proverbio: ‘de la boca de los niños’? Mi sobrina Marina tiene apenas tres años, pero continuamente está haciendo o diciendo cosas que me hacen reír. También, ya aceptó a Jesús como su Salvador y no se siente apenada de hablarle de Él a la gente.

Un día mi hermana llevó a los niños a un restaurante de comidas rápidas en Los Ángeles después de un viaje al aeropuerto. En medio de un bocado de sus estrellas de pollo, Marina dijo: “Mami, siento deseos de cantar.”

Mi hermana respondió: “Adelante”. Entonces, rápidamente Marina se paró sobre su silla y empezó a cantar “Jesús me ama” ¡a todo pulmón! Todos en el restaurante voltearon a mirarla, pero Marina ni siquiera se dio cuenta. Ella estaba feliz ¡y quería cantar acerca de Jesús!

Me reí cuando escuché esta historia. Pero también me asombró la belleza de la fe y el amor de Marina. No debe sorprendernos que Jesús dijera que debemos ser como niños pequeños. ¡Imagina la diferencia que haría el que compartiéramos a Cristo con tal gozo y audacia!

Creo que el mundo necesita más cristianos como Marina. Necesita ver fe como de niño ¡un amor por Jesús que simplemente no se puede contener!

Que el Señor nos haga más por el estilo.

Wednesday, May 2, 2012

What Made Him Different? Part 3 (¿Qué lo hizo diferente? Parte 3)


There are so many wonderful characteristics about Jesus that we can meditate on! I've enjoyed this series of posts, and I'd like to conclude it with two more qualities of Jesus that stood out to me this week.

5) Composure
Jesus was never flustered. He never lost His temper (even when chasing merchants out of the temple He did it with planning and purpose). 
He was always completely in control of His emotions, actions and words. 
Imagine what that was like for Jesus' brothers. They undoubtedly teased Him and gave Him a hard time, yet He never retaliated with angry words or threats. Even when He was on trial before the high priest and then before Pilate, Jesus remained calm and composed.  
What beautiful evidence that Jesus was no ordinary man!

6) Confidence
In everything Jesus said and did, He exuded confidence. 
He never wavered in His teachings or beliefs. He never doubted God in any way. He always knew exactly what God's will was for Him, and He did it perfectly. 
When Jesus stood before Lazarus' tomb, He thanked God for hearing His prayer, fully confident that in the next moment Lazarus would be raised to life! 
Jesus lived confidently, yet without pride. How astounding this must have been to those around Him!


I hope you've enjoyed these thoughts about Jesus. There's no end to what we can learn about Him. As the Apostle John wrote, 
"Jesus did many other things as well. If every one of them were written down, I suppose that even the whole world would not have room for the books that would be written."-John 21:25
What a wonderful Savior we have! 
Let us continually fix our eyes on Jesus, fill our thoughts with Him, and never cease to praise His name!


¿Qué lo hizo diferente? Parte 3

¡Hay tantas características maravillosas de Jesús en las que podemos meditar! He disfrutado esta serie de pensamientos y, me gustaría concluirla con dos cualidades más de Jesús que se hicieron notorias para mí esta semana.

5) Compostura
Jesús nunca estuvo aturdido. Nunca perdió su temple (aun echando mercaderes del templo lo hizo con planeación y propósito).
Siempre estuvo completamente en control de Sus emociones, acciones y palabras.
Imagina como sería para los hermanos de Jesús. Sin lugar a dudas lo molestaban y lo hacían pasar malos ratos, sin embargo Él nunca respondió con palabras airadas o amenazas. Incluso cuando enfrentó juicio ante el sumo sacerdote y luego ante Pilato, Jesús se mantuvo calmado y sereno.
¡Qué maravillosa evidencia de que Jesús no era un hombre común y corriente!

6) Confianza
En todo lo que Jesús decía y hacía, transpiraba confianza.
Nunca vaciló en sus enseñanzas o creencias. Nunca dudó de Dios en ninguna manera. Siempre supo exactamente cuál era la voluntad de Dios para Él y la hizo perfectamente.
Cuando Jesús se paró ante la tumba de Lázaro, dio gracias a Dios por escuchar Su oración, confiando totalmente en que al momento ¡Lázaro volvería a la vida!
Jesús vivió confiadamente, pero sin orgullo. ¡Qué asombroso debe haber sido esto para aquellos a su alrededor!


Confío en que hayas disfrutado estos pensamientos acerca de Jesús. No hay fin a lo que podemos aprender acerca de Él. Como escribió el apóstol Juan:
“Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir.” –Juan 21:25

¡Qué maravilloso Salvador tenemos!

¡Fijemos continuamente nuestros ojos en Jesús, llenemos nuestros pensamientos con Él y nunca cesemos de alabar Su nombre!