Wednesday, October 12, 2011

Dreams (Sueños)

I have a very imaginative dream life. Perhaps it's because my real life is so limited. Or maybe it's hidden creativity bursting through. =)

For whatever reason, rarely does a morning pass that I don't have some wild or entertaining dream to tell my mom about.

One time I dreamed I was eating my shoe. It was pretty tough, but I kept gnawing away. People around me were giving me strange looks. I just gazed back at them like, "What? Doesn't everyone eat shoes?"

Another time I dreamed I was in a chariot race, except instead of horses, my cart was pulled by four little dachsund dogs! I don't remember who won....

In another dream two well-known, professional tennis players both asked me for a date on the same day. ...I said no, gently of course. =)

Sometimes I have scary dreams about people I love and wake up praying for them and hoping they're ok.

And every once in a while, God gives me a dream that is a special gift from Him. Like the time I dreamed that everything and everyone around me was in utter chaos. Jesus stood in the middle of it. I walked over to Him, He held out his hands, and I put both my hands in His. I woke up encouraged to keep trusting Him and not hold on to anything but Him.

At different times my dreams are hilarious, scary, or sweet. Dreams are strange things. But God created them for our benefit, I believe.

I know dreams aren't reality. But I think they can speak to us about reality.

And those other dreams we have - those plans and desires for our future - they aren't real either...yet. But they're an important part of who we are, and who we will be.

And the best dream of all? You. Me.

As C.S. Lewis wrote, "God is the Dreamer. And you are His dream."

God is reality. We are His imaginative, creative expressions to the world, revealing who He is.

So dream on, my friends, dream on. And never forget that as God's child, you are always "living the dream!"

"How precious are your thoughts about me, O God. They cannot be numbered! I can’t even count them; they outnumber the grains of sand! And when I wake up, you are still with me!"
-Psalm 139:17-18 (NLT)



Sueños

Tengo una vida de sueños muy imaginativa. Quizá sea porque mi vida real es tan limitada. O puede ser creatividad escondida, irrumpiendo a la superficie.

Por cualquiera que sea la razón, muy rara vez pasa una mañana sin que yo tenga un sueño salvaje o entretenido para contarle a mi mamá.

Una vez soñé que me estaba comiendo mi zapato. Estaba bastante duro, pero yo seguía royendo. La gente a mi alrededor estaba mirándome de manera extraña. Yo simplemente les devolvía la mirada como diciendo: “¿Qué? ¿Todos los demás no comen zapatos?”

Otra vez soñé que estaba en una competencia de carruajes, solamente que en lugar de caballos, ¡el mío era tirado por dos pequeños perritos dachsund! No me acuerdo quien ganó. . .

En otro sueño, dos famosos jugadores profesionales de tenis me pidieron salir con ellos el mismo día. . . Yo dije no, gentilmente por supuesto.

A veces tengo sueños asustadores acerca de personas a las que amo y me despierto orando por ellos y confiando en que estén bien.

Y una que otra vez, Dios me da un sueño que es un regalo especial de Él. Como la vez que soñé que todo y todos a mi alrededor estaba en total caos. Jesús se paró en medio de ése. Yo caminé hacia Él, Él extendió Sus manos, y yo puse mis manos en las suyas. Me desperté animada a seguir confiando en Él y no aferrarme a ninguna cosa sino a él.

En diferentes ocasiones mis sueños son cómicos, asustadores, o tiernos. Los sueños son una cosa extraña. Pero Dios los creó para nuestro beneficio, creo yo.

Sé que los sueños no son realidad. Pero creo que nos pueden hablar acerca de la realidad.

Y esos otros sueños que tenemos – esos planes y deseos para nuestro futuro – tampoco son reales. . . todavía. Pero son una parte importante de quienes somos y quienes seremos.

¿Y el mejor sueño de todos? Tú. Yo.

Como escribió C. S, Lewis: “Dios es el Soñador. Y tú eres Su sueño.”

Dios es realidad. Nosotros somos sus expresiones creativas e imaginativas para el mundo, revelando quien Él es.

Entonces, soñemos mis amigos, soñemos. Y nunca olvides que como hijo de Dios siempre estás “¡viviendo el sueño!”

“¡Cuán preciosos son tus pensamientos acerca de mí, oh Dios, no se pueden contar! Ni siquiera puedo contarlos; ¡Superan en número a los granos de arena! Y cuando me despierto, ¡todavía estás conmigo!
Salmo 139:17-18 (NLT)

1 comment:

Katie Gurumi said...

I dream a lot too. But mostly my dreams involve a particular person and are very detailed. They seem to be more like a daydream in their vividness and real-life situations. And they truly reveal the desires of my heart so when I wake up I always know how I need to refocus.