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Wednesday, March 27, 2013

Blessed Easter (Bendita Pascua)

(Photo by Deane Easterwood)

On the first day of the week, very early in the morning, the women took the spices they had prepared and went to the tomb. They found the stone rolled away from the tomb, but when they entered, they did not find the body of the Lord Jesus. While they were wondering about this, suddenly two men in clothes that gleamed like lightning stood beside them. In their fright the women bowed down with their faces to the ground, but the men said to them, “Why do you look for the living among the dead? He is not here; He has risen!" 
-Luke 24:1-6a

Hallelujah - Jesus lives!

Bendita Pascua

El primer día de la semana, muy de mañana, las mujeres fueron al sepulcro, llevando las especias aromáticas que habían preparado. Encontraron que había sido quitada la piedra que cubría el sepulcro y, al entrar, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras se preguntaban qué habría pasado, se les presentaron dos hombres con ropas resplandecientes. Asustadas, se postraron sobre su rostro, pero ellos les dijeron:—¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! 
-Lucas 24:1-6a 

¡Aleluya – Jesús vive!


Wednesday, March 20, 2013

Beautiful Puzzle (Hermoso Rompecabezas)


My mom and I enjoy doing jigsaw puzzles together. Last week we did something a little different. She dumped a 500 piece puzzle on the table, but she left the picture in the other room. So I said, "I won't look at the picture this time. Just give me a general description of what it looks like."

She told me the puzzle was a painting of a street with shops on both sides, and there was a man walking a dog and a bell tower. 

With that limited description, I started working on the puzzle. And let me tell you, it was challenging! 

I sorted the pieces the best I could and began on what I assumed were pieces of the street. Normally I fly right through a 500 piece puzzle, but not this time. It was a little frustrating, but I kept plodding on, one piece at a time.

After a while I took a break. Then God began to show me something. 

My life is a lot like that puzzle. 

God has given me a general description of the whole picture. I know He has good plans for my life. I know He works all things for my good. He's also given me some specific promises, little glimpses of what the picture will be. But I can't see all the details yet. 

I realized that doing that puzzle without the picture required faith on my part, as well as perseverance. I believed there was a beautiful picture in that puzzle and that if I kept putting one piece with another, eventually I would see the picture. 

It's the same for us. We don't know yet what the full painting of our lives will look like. But we trust the master Painter that it will be beautiful. And by faith we keep putting one piece together at a time. We do the next thing God puts before us. We take one more step forward with Him. 

When the pieces finally came together for the man and the dog, I was happily surprised! I knew they existed in the puzzle, but I had no idea where they would show up, how big they would be, what kind of dog it was, etc. It felt wonderful to finally see them materialize before me. 

In a similar way, I think God often fulfills His promises to us in ways we never expected. We don't know where the answer will come from or what it will look like. But when God puts together more of the pieces, I know I'm always amazed at the beauty I see! 

I'm thankful my God is the Artist, and that He has designed the painting of my life. I pray by His grace that I will continue to put the pieces together with faith and perseverance, until the day I see the whole beautiful puzzle.

No eye has seen, no ear has heard, no mind has conceived what God has prepared for those who love Him. -1 Corinthians 2:9


Hermoso Rompecabezas

Mi mamá y yo disfrutamos armando rompecabezas juntas. La semana pasada hicimos algo un poquito diferente. Ella arrojó sobre la mesa uno de 500 piezas, pero dejó el cuadro en el otro cuarto. Así que dije: “Esta vez no miraré el cuadro. Sencillamente dame una descripción general de cómo es.”

Me contó que el rompecabezas era la ilustración de una calle con tiendas a ambos lados, había un hombre caminando con un perro y la torre de una campana.

Con esa limitada descripción, comencé a trabajar. Y déjenme contarles, ¡fue un reto!

Clasifiqué las piezas lo mejor que pude y comencé con lo que pensé que eran las de la calle. Normalmente vuelo a través de un rompecabezas de 500 piezas, pero no esta vez. Fue un poquito frustrante, pero seguí perseverando, una pieza a la vez.

Después de un rato tomé un descanso. Luego Dios comenzó a mostrarme algo.

Mi vida se parece mucho a ese rompecabezas.

Dios me ha dado una descripción general de todo el cuadro. Sé que tiene buenos planes para mi vida. Sé que Él obra todas las cosas para mi bien. También me ha dado promesas específicas, pequeños vistazos de lo que será el cuadro completo. Pero todavía no puedo ver todos los detalles.

Me di cuenta que armar ese rompecabezas sin el cuadro requería fe de mi parte, al igual que perseverancia. Yo creía que había un cuadro hermoso en ese rompecabezas y que si seguía juntando piezas, finalmente vería lo vería.

Es igual para nosotros. No sabemos cómo será la pintura completa de nuestras vidas. Pero porque confiamos en el Pintor maestro, será hermosa. Y por fe seguimos juntando una pieza a la vez. Hacemos la siguiente cosa que Dios pone delante de nosotros. Avanzamos un paso con Él.

Cuando finalmente todas las piezas del hombre y el perro estuvieron juntas, ¡me sorprendí felizmente! Yo sabía que existían en el rompecabezas, pero no tenía idea donde iban a aparecer, que tan grande serían, que clase de perro sería, etc. Fue maravilloso verlos finalmente materializarse delante de mí.

De manera similar creo que, con frecuencia, Dios cumple Sus promesas en maneras que nunca esperamos. No sabemos de dónde vendrá la respuesta o cuál será la apariencia. Pero cuando Dios agrega más piezas sé que ¡siempre me maravillo de la belleza que veo!

Estoy agradecida porque Dios es el Artista y que Él ha diseñado el cuadro de mi vida. Oro que por Su gracia continuaré agregando piezas con fe y perseverancia, hasta el día que vea el hermoso rompecabezas completo.

Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman. -1Co. 2:9

Wednesday, March 13, 2013

Are You Willing? (¿Estás dispuesto?)


Last week I was watching a video about three keys to being a successful author or speaker. One of the keys mentioned was "willingness to change." 

Apparently, willingness to change is one of the  most necessary things for success as an author, speaker, or probably any profession. 

I totally agree with this concept. Yet it seems there is something in human nature that resists the idea of change. 

It's easy for me to ask someone else questions like:
-Are you willing to change your thinking about your relationships?
-Are you willing to change your habits for the sake of your health?
-Are you willing to change your desires for a more effective life?

These are areas where God has worked/is working on me. But if someone asked me if I was willing to change about something else that perhaps they saw in my life, I have a feeling my initial reaction would be to resist.

Even when we know we need to change, it's not easy. In fact, for myself I'd say it's impossible without God's intervention. 

Along with willingness to change, I think that willingness to learn is also vital. We don't know what we don't know. Continual learning is essential to success of any kind.

At times I'm tempted to think that I know enough of what I need to know in order to live a "successful" or happy life. But God faithfully reminds me that's not true! There is always more to learn about God, about others, about living more effectively, etc. 

I don't want to keep living the same way I am right now for the rest of my life. I want to keep learning. I want God to keep changing me. 

I'm so thankful GOD is the one who gives me both the willingness and the ability to change. These words of David have become my prayer: "grant me a willing spirit, to sustain me" (Psalm 51:12b).


So, are you willing?


¿Estás dispuesto?

La semana pasada estuve viendo un video acerca de tres claves para ser un autor u orador de éxito. Una de las claves mencionadas fue “disposición para cambiar.”

Aparentemente, la disposición para cambiar es una de las cosas más necesarias para tener éxito como autor, orador o, posiblemente cualquier profesión.

Yo estoy totalmente de acuerdo con este concepto. Sin embargo, hay algo en la naturaleza humana que resiste la idea del cambio.

Es fácil para mí hacer a alguien preguntas como:
-¿Estás dispuesto a cambiar tu manera de pensar acerca de tus relaciones?
-¿Estás dispuesto a cambiar tu hábitos por el bien de tu salud?
-¿Estás dispuesto a cambiar tus deseos por una vida más eficaz?

Estas son áreas donde Dios ha trabajado/está trabajando en mí. Pero si alguien me preguntara si estoy dispuesta a cambiar acerca de algo más que quizá ellos vieran en mi vida, tengo la sensación de que mi primera reacción sería resistir.

Aun cuando sabemos que necesitamos cambiar, no es fácil. De hecho, por mí misma diría que es imposible sin la intervención de Dios.

Junto con la disposición para cambiar, creo que la disposición para aprender también es vital. No sabemos lo que no sabemos. El aprendizaje es esencial para tener éxito de cualquier tipo.

A veces me siento tentada a pensar que sé suficiente de lo que necesito saber para vivir una vida “exitosa” o feliz. Pero Dios me recuerda fielmente que ¡eso no es verdad! Siempre hay más para aprender acerca de Dios, de otros, de vivir más eficazmente, etc.

No quiero seguir viviendo de la misma manera como soy ahora por el resto de mi vida. Quiero seguir aprendiendo. Quiero que Dios siga cambiándome.

Estoy muy agradecida de que sea DIOS quien me da tanto la disposición como la habilidad para cambiar. Estas palabras de David se han convertido en mi oración: “espíritu noble me sustente” (Sal. 51:12b).


Así que, ¿estás dispuesto?

Wednesday, March 6, 2013

His Promise, My Comfort (Su Promesa, Mi Consuelo)


Psalm 119:50 is one of my favorite verses: 

My comfort in my suffering is this: Your promise preserves my life. (NIV) 

Even in the pain of suffering, we know God's promises never fail. That's why they give us hope and comfort in trials. 

In all my years of suffering, there have been many promises I've clung to, such as:

*God will never leave me (Heb. 13:5)
*He will work everything in my life for good (Rom. 8:28)
*His grace will be sufficient for my need (2 Cor. 12:9)

God knew we would need His promises. I can't imagine going through suffering without His promises to strengthen me. 

Your promise revives me; it comforts me in all my troubles. (NLT)

I'm so thankful for the promises in God's Word that continually revive and comfort me.

I'm also thankful for the specific promises God has given me at different times. After years of suffering, I believe God has promised me restored health and a full life once again. This promise keeps me looking ahead with hope, in spite of each day's challenges.

This is my comfort in my affliction, that your promise gives me life. (ESV)

What a gracious God we have, who gives us precious promises.


What promise of God has comforted you this week?


Su Promesa, Mi Consuelo

Salmos 119:50 es uno de mis versículos favoritos:

Éste es mi consuelo en medio del dolor: que tu promesa me da vida. (NVI)

Aun en medio del dolor del sufrimiento, sabemos que las promesas de Dios nunca fallan. Es por eso que nos dan esperanza y consuelo en las pruebas.

En todos mis años de sufrimiento, ha habido muchas promesas a las cuales me he aferrado, tales como:

* Dios nunca me abandonará (He. 13:5)
* Dios dispondrá todas las cosas en mi vida para bien (Ro. 8:28)
* Su gracia será suficiente para mi necesidad (2 Co.12:9)

Dios sabía que necesitaríamos Sus promesas. No puedo imaginarme atravesando el sufrimiento sin Sus promesas para fortalecerme.

Tu promesa me revive; me consuela en todos mis problemas. (NLT)

Estoy muy agradecida por las promesas en la Palabra de Dios que continuamente me reviven y consuelan.

También estoy agradecida por las promesas específicas que Dios me ha dado en diferentes momentos. Después de años de sufrimiento, creo que Dios me ha prometido restaurar mi salud y una vida plena nuevamente. Esta promesa me mantiene mirando hacia adelante con esperanza, a pesar de los desafíos de cada día.

Este es mi consuelo en mi aflicción, que tu promesa me da vida. (ESV)

Que Dios tan lleno de gracia el que tenemos, quien nos da preciosas promesas.


¿Cuál promesa de Dios te ha consolado esta semana?