Wednesday, April 13, 2016

Different Shoes and Open Hearts (Zapatos diferentes y corazones abiertos)

You've probably heard the saying, "Don't judge someone until you walk a mile in their shoes."

Well, it would take you a long time to walk a mile in my shoes...they move pretty slowly. =)

The reality is that we can't actually put on someone else's shoes, figuratively speaking. We can't put ourself into their place and truly experience their world (despite what Disney portrays in the movies).

So much of what happens in my life just isn't easily explained. The many strange and unusual things I've lived through would make no sense to someone wearing different "shoes".

Thankfully, I do have a few friends who "get it." I don't have to explain to them because they're living through similar trials.

But there's still a lot in my life that comes down to just Jesus and me. And I know He understands. I know I don't have to explain anything to Him. I know He is with me through all the craziness, loneliness, frustration and tears. I know He doesn't waste any pain. He doesn't have to walk a mile in my shoes, or in yours, because He knows all things. And He gives grace without limit.

I'm so thankful for the many people in my life who, though they don't understand my "shoes," know they don't understand, yet offer me an open heart filled with kindness, encouragement, and blessing.

Though we can't walk in someone else's shoes, we can gain from what we've learned in our own experiences. And we can use that to keep an open heart toward others...to give mercy and grace, to not judge what we don't understand, and to speak blessing over people's lives regardless of what shoes they wear.

"We have all received from His fullness grace upon grace." -John 1:16 (MEV)


Zapatos diferentes y corazones abiertos

Probablemente habrás escuchado el dicho: “No juzgues a nadie hasta que te hayas puesto sus zapatos.”

Bueno, te tomaría un largo tiempo caminar en mis zapatos… se mueven bastante despacio. =)

La verdad es que no podemos realmente ponernos los zapatos de otro, hablando figurativamente. No nos podemos poner en su lugar y experimentar verdaderamente su (a pesar de lo que Disney pinta en las películas).

Mucho de lo que ocurre en mi vida sencillamente no es fácil de explicar. Las muchas cosas extrañas e inusuales por las que he pasado no tendrían sentido para alguien usando diferentes “zapatos”.

Estoy agradecida porque tengo unos pocos amigos que “sí entienden.” No tengo que explicarles porque están pasando por pruebas similares.

Pero todavía hay mucho en mi vida que es solamente entre Jesús y yo. Y sé que Él entiende. Sé que no tengo que explicarle nada. Sé que Él está conmigo a través de toda la locura,  soledad, frustración y lágrimas. Sé que no desperdicia ningún dolor. No tiene que ponerse mis zapatos o los tuyos, porque Él conoce todas las cosas. Y da gracia sin límites.

Estoy muy agradecida por las muchas personas en mi vida que, aunque no entienden mis “zapatos”, saben que no entienden y, a pesar de todo, me ofrecen un corazón abierto lleno de bondad, ánimo y bendición.

Aunque no podemos ponernos los zapatos de otro, podemos beneficiarnos de lo que hemos aprendido de nuestras propias experiencias. Y podemos usar eso para mantener un corazón abierto hacia otros… para dar misericordia y gracia, no juzgar lo que no entendemos y hablar bendiciendo las vidas de otros independientemente de los zapatos que lleven puestos.

De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia, -Juan 1:16 (NVI)

No comments: